Expedición descenderá hasta las profundidades del fondo marino de Atacama

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La misión «Atacama Hadal» pretende mapear el fondo marino para determinar dónde instalar los sensores para el primer sistema de observación anclado en el océano profundo.

Además, buscará implementar un eventual mecanismo de alerta temprana de terremotos y tsunamis.

Un grupo de científicos del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) realizará la primera expedición tripulada que descenderá a las profundidades de la Fosa de Atacama, con el objetivo de seleccionar dónde se instalarán los sensores para el estudio del océano ultra-profundo.

La expedición Atacama Hadal zarpó desde el puerto de Valparaíso y surgió tras una invitación del empresario y explorador estadounidense Victor Vescovo, quien ha recorrido y explorado las mayores fosas oceánicas del mundo, entre ellas, su anhelo de descubrir más de Atacama.

Entre sus principales objetivos está mapear el fondo marino de la Fosa de Atacama para determinar el lugar óptimo donde instalar los sensores del proyecto IDOOS, que pretende establecer el primer sistema de observación anclado en el océano profundo y estudiar la estructura y variabilidad temporal de las condiciones físicas, geoquímicas y biológicas presentes en la zona, como también la deformación del fondo marino con el paso del tiempo.

El trabajo permitirá detectar, cuantificar y comprender diferentes procesos que tienen lugar en las profundidades oceánicas y aportar evidencia científica que podrá utilizarse para la observación del cambio climático e implementar un eventual sistema de alerta temprana de terremotos y tsunamis.

Cabe recordar que en enero del 2018 bajó un vehículo sin tripulación que descendió más de 8.000 metros de profundidad para recolectar y muestrear diferentes especies inéditas hasta la fecha, denominado cuya expedición se denominó como «Atacamex».

El director del IMO, Osvaldo Ulloa, explicó que gracias a Atacamex «conseguimos sumar importantes descubrimientos sobre nuestro fondo marino, incluyendo información muy valiosa sobre las propiedades físicas y químicas del agua en cada una de sus capas. Del mismo modo, hemos obtenido datos sobre el ADN ambiental, así como imágenes únicas de organismos que habitan en lo más profundo».

El Atacama Hadal cuenta con el apoyo del Ministerio de la Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación y el respaldo de la Universidad de Concepción.

«Explorar la Fosa de Atacama nos permite mover la frontera de lo conocido y abrirnos a nuevos saberes e interrogantes que ponen en valor las condiciones propias del territorio y de la ciencia de campo», dijo el titular de Ciencia, Andrés Couve, y agregó que «hacer ciencia desde y para el territorio amplía nuestras oportunidades de generar conocimiento con impacto local y global, en este caso hacer una prospección del fondo oceánico para identificar el lugar donde se instalarán sofisticados sensores sísmicos».

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